No sé qué mierda esperas de mi, estoy luchando sola, no espero que me ayudes. Noto cómo va aumentando esta decadencia, si voy perdiendo todo menos la paciencia. A ver, no vas a conseguir que esto me importe. Empieza el día, no quiero saber nada de nadie. Recorro este camino sola y noto que me falta el aire. No, no estoy preparada para más golpes. Nadé en mares de alcohol etílico, si caer pasó a ser casi un error matemático. Y acompañada o no, supe elegir, si sonreír en los días que llueve.. Y no te creas, esto me cuesta más que nada, es vomitar el alma por la boca en cada parrafada. Mañana no será otro día, el estómago me arde.. pedí ayuda a gritos pero ellos siempre llegan tarde, y para nada, dí tanto de mí que ahora peso la mitad. La mitad de aquellos que estuvieron ya no están. Salvo los recuerdos que merecieron la pena, aunque me dejaron el alma vacía y las ganas llenas. Fueron locuras superadas con desidia, y ¿qué diría de mí alguien que no entiende de esta agonía?