Lejos queda aquella fusión, el motivo que nos unió
No quise nunca despertar del sueño.
La tormenta gritaba, no lo entendía
eras vos la compañía perfecta, mi único empeño
Antes eran tus brazos.. ahora es el humo el que me rodea
mientras escucho truenos, y me pregunto
si soy esa clase de persona capaz de caminar sola en el mundo
Hago recuento, me centro, miro al pasado
el pecado: clavas tus ojos en mi mente, tan adentro
Conversaciones que vuelven en forma de eco
La música sirve para llenar el hueco